Airbus Defence and Space

El telescopio XMM-Newton construido por Airbus Defence and Space ofrece datos sensacionales de explosiones de estrellas, agujeros negros y racimos de galaxias

 

  • Diez años de astronomía de rayos X con la “Belleza Negra” en el espacio
  • Garantizada la misión del satellite como mínimo hasta 2012
  • Cada año se publican 300 documentos científicos para los que se utilizan datos del XMM

 

Friedrichshafen, 3 de diciembre de 2009 – Una de las misiones espaciales europeas de mayor éxito celebra ahora su aniversario: el observatorio de rayos X XMM-Newton construido por Airbus Defence and Space llega al décimo cumpleaños en el espacio. Un cohete Ariane 5 lanzó el satélite de investigación científca el 10 de diciembre de 1999. El supertelescopio XMM-Newton, de una altura próxima a once metros y un peso que roza las cuatro toneladas, es el mayor satélite de investigación construido hasta la fecha para la Agencia Espacial Europea (ESA, siglas en inglés). Ocupa ahora un lugar preferente entre los observatorios espaciales de mayor éxito de la historia y constituye una de las obras maestras de Airbus Defence and Space en el ámbito de las misiones científicas. 

 

Como contratista principal del satélite XMM-Newton, cuyos costes se elevan a alrededor de 230 millones de euros, Airbus Defence and Space dirigió un consorcio industrial integrado por 45 compañías europeas y una estadounidense.

 

Ha cumplido largamente el servicio por un período mínimo de dos años contemplado en el contrato, y también ha llegado al tiempo de despliegue programado de diez años. No obstante, debido al arrollador éxito científico y a las excelentes condiciones del telescopio, la ESA ha ampliado la misión, en principio hasta 2012; si bien desde el punto de vista técnico, el observatorio podrá prestar servicio hasta 2018.

 

Pero XMM-Newton no es sólo un logro extraordinario en términos científicos: habida cuenta de que para su terminación fueron necesarios sólo 38 meses, la gestión del proyecto del satélite y la proeza tecnológica han de considerarse ejemplares.

 

XMM-Newton, apodado cariñosamente “Belleza Negra” por los ingenieros constructores en vista de la película negra termoprotectora que lo cubre, consiste en tres sistemas de espejo montados paralelamente que permiten concentrar los rayos X en tres planos focales. De lo que resulta la posibilidad de observación simultánea de los cuerpos celestes con una cámara y dos espectrómetros. Éstos descomponen la radiación de rayos X de forma similar a la descomposición de la luz solar en la gama del arco iris a través de un prisma de cristal. Partiendo de los “colores” de los rayos X, los astrónomos pueden averiguar importantes variables físicas, tales como la temperatura, la densidad, el movimiento relativo o la composición química de la materia.

 

Al igual que la luz, los rayos X constituyen una forma de radiación electromagnética, pero centenares, si no miles de veces más potente. La emiten cuerpos o gases que se encuentran a temperaturas desde un millón a cien millones de grados. De hecho, los astrónomos se sirven de XMM-Newton para observar la región caliente del Universo. Los datos de rayos X obtenidos con XMM-Newton se emplean para reconsiderar cuestiones clásicas de la astronomía y la cosmología, para registrar estados extremos de la materia y para investigar las estructuras espacio-tiempo del universo.  

 

Sobre la base de los datos de XMM-Newton, un equipo de astrónomos logró demostrar, por  primera vez, que los misteriosos agujeros negros no solo engullen energía y materia, sino que también son capaces de emitir energía. Algunas de las observaciones llevadas a cabo con el telescopio de rayos X han planteado nuevas cuestiones. XMM-Newton puso a los científicos en condiciones de descubrir un cuásar cuya radiación procedente de las eras tempranas del universo ofrece una imagen desconcertante: ¿es posible que la antigüedad del universo supere realmente los quince mil millones de años? Teorías ampliamente propagadas sentencian que un cuásar procedente de las primeras épocas del universo debería contener sólo cantidades mínimas de hierro. Sin embargo, análisis espectrales muestran que el contenido de hierro de este cuásar es tres veces superior al de nuestro sistema solar, que como mínimo es cuatro veces más antiguo. Esta sorprendente enorme cantidad de hierro avivó un debate entre los científicos: o nos encontramos ante un tipo de producción de hierro hasta la fecha desconocida o el universo era mucho más antiguo de lo supuesto hasta ahora cuando el cuásar emitió su luz.

La “superestrella” científica XMM-Newton ofrece una forma sin igual de visualizar la radiación de los rayos X que no se pueden captar en la Tierra, y que es invisible a los ojos humanos. Unas cuantas cifras dan testimonio del extraordinario logro científico conseguido hasta la fecha. En febrero de 2009 se publicó el trabajo número dos mil de los que utilizan datos de XMM-Newton. Cada año aparecen 300   publicaciones adicionales. De 1.500 a 2.000 científicos trabajan en todo el mundo con datos de XMM, es decir, aproximadamente uno de cada cinco astrónomos profesionales.

El interés por las observaciones a través del telescopio espacial europeo es mayor que nunca. Cada año se reciben peticiones por un tiempo de observación siete veces superior al disponible realmente. Esta tasa de “sobreocupación” coloca el   XMM-Newton a la altura del telescopio espacial Hubble.

 

¿Seguirá IXO las huellas de XMM-Newton?

Si bien desde el punto de vista técnico XMM-Newton podrá continuar funcionando como mínimo hasta 2018, ya se debaten planes para un sucesor. Organizaciones espaciales de Europa (ESA), EEUU (NASA) y Japón (JAXA) están involucradas en la actualidad en el “International X-ray Observatory” (IXO). Airbus Defence and Space también se ocupa de pruebas preliminares, en representación de la industria. Hoy día, el trabajo se orienta hacia un telescopio provisto de un espejo de 3,30 metros de diámetro y una distancia focal de 20 a 25 metros (XMM-Newton = 7.50 m). El sistema podría estar listo para el lanzamiento en 2020.

 

Acerca de Airbus Defence and Space

Airbus Defence and Space es una subsidiaria al cien por cien de AIRBUS Group, dedicada a proveer sistemas y servicios espaciales, civiles y de defensa. En 2008, Airbus Defence and Space facturó unos 4.300 millones de euros con 13.000 empleados en Francia, Alemania, el Reino Unido, España y los Países Bajos. Sus tres áreas principales de actividad son: Airbus Defence and Space Transportation para lanzadores e infraestructura orbital y Airbus Defence and Space para satélites y segmento terreno y Airbus Defence and Space para el desarrollo y suministro de servicios por satélite.

 

AIRBUS Group es un líder aeroespacial, de defensa y servicios relacionados a nivel mundial. En 2087, AIRBUS Group generó unos ingresos por 43.300 millones de euros con una plantilla de 118.000 trabajadores.

 

Contactos para la prensa:

Francisco Lechón (Airbus Defence and Space ESP)                                   Teléfono: +34 91 586 37 41

Matthieu Duvelleroy (Airbus Defence and Space FR)                                   Teléfono: +33 (0)1 77 75 80 32

Daniel Mosely (Airbus Defence and Space UK)                                           Teléfono: +44 (0)1438 77 8180
Ralph Heinrich (Airbus Defence and Space ALL)                                         Teléfono: +49 (0) 89 607 33971

 

www.space-airbusds.com

 

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