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ASAR ofrece una cobertura superior a los 400 kilómetros

Los ecos del radar ofrecen información detallada sobre la superficie, por ejemplo sobre lo abrupto del terreno.

ASAR emite microondas que rebotan en la superficie antes de regresar al radar. Los ecos del radar ofrecen información detallada sobre la superficie, por ejemplo sobre lo abrupto del terreno. Los científicos pueden usar estos datos para localizar mareas negras en medio del océano. Esta tecnología saltó a los titulares en abril de 2010 cuando explotó la plataforma Deep Water Horizon en el Golfo de México, que provocó que el petróleo saliera sin control desde el pozo roto hasta el fondo marino.

ASAR emite microondas que rebotan en la superficie antes de regresar al radar.

ASAR fue capaz de realizar un seguimiento del avance de la mancha de petróleo por la superficie marina día y noche a través de las nubes y determinar en qué dirección arrastraban la marea negra las corrientes. Esta información ayudó a las autoridades a adoptar medidas para contrarrestarle y ofrecer un flujo de información estable a las personas afectadas de las regiones costeras.

ASAR fue capaz de realizar un seguimiento del avance de la mancha de petróleo por la superficie marina día y noche

ASAR también ayuda con la recopilación de datos de los mares polares, por ejemplo ofreciendo datos sobre paquetes de hielo polar y los icebergs que flotan libres en las regiones polares. Esta información lleva a disposición de las navieras varios años y ahora existe la opción de acceder a los datos en tiempo real a través de una nueva página Web interactiva. El proyecto, que se denomina Polar View, es un componente importante del programa GMES.

ASAR atrajo mucha atención en el verano de 2010 al presentar imágenes que mostraban el desprendimiento de un iceberg gigante del Glaciar Petermann en el noroeste de Groenlandia. ASAR realizó un seguimiento de su recorrido por el océano durante un período de varias semanas. El iceberg era el más grande del hemisferio norte en aquel momento: aproximadamente la mitad de la superficie del Parque de Doñana.

El desprendimiento de un iceberg gigante del Glaciar Petermann en el noroeste de Groenlandia

Los investigadores acaban de dar con un uso adicional inesperado para los datos de ASAR. Los bosques boreales de coníferas cubren aproximadamente el 15% de la superficie terrestre de la Tierra y constituyen aproximadamente un tercio de los bosques mundiales. Esto los hace un factor clave para el clima en el ciclo del dióxido de carbono mundial: sin embargo, los científicos han tenido grandes dificultades a la hora de realizar un mapa de su biomasa total con un mínimo de exactitud. Como parte del proyecto BIOMASAR, científicos europeos desarrollaron un nuevo método de evaluación de los datos ASAR para crear mapas más exactos. Basándose en datos de 10 años de ASAR y la continuidad que se planifica de este suministro de datos gracias al Sentinel 1, los científicos cuentan ahora con los recursos necesarios para crear un inventario a gran escala de la biomasa forestal boreal y llevar a cabo un seguimiento a largo plazo de los cambios en el sumidero de dióxido de carbono que ofrece la biomasa forestal.

 

La Interferometría con Radar de Apertura Sintética y la primera de todas las imágenes

 

SCIAMACHY MIPAS GOMOS Advanced Synthetic Aperture Radar ASAR AATSR
      SCIAMACHY           MIPAS          GOMOS           ASAR           AATSR

 

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