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El equipo de última hora del ATV

La estiba de la carga de última hora es una operación calculada al milímetro

El mote quizá evoque imágenes de una película cómica, con idas y venidas a cámara rápida y desternillantes maniobras con escaleras, pero en realidad, como casi todo lo demás que tiene que ver con el ATV, la labor de los hombres de última hora del ATV –Patrick Schneider, Henrik Siefken, Nicolai Marcks-Franke y Sebastian Heckl, todos ellos de Airbus Defence and Space– implica una meticulosa precisión y habilidad técnica. (Aunque sí tienen que vestir el mono protector de uniforme de todos los que trabajan en un entorno ultralimpio y que recibe la divertida denominación de “traje de conejito”).

El último paquete de carga de última hora, que reposa perfectamente en su lugar asignado

Henrik Siefken, de Airbus Defence and Space, señala con orgullo el último paquete de carga de última hora, que reposa perfectamente en su lugar asignado

Su responsabilidad es estibar lo que se llama “carga de última hora” en el Unidad Integrada de Carga (ICC) del ATV. La “carga de última hora” está lejos de ser fruto de un descuido. Se trata de una operación finamente calculada, en la que la masa exacta de este elemento se tiene en cuenta en las ecuaciones generales de carga con meses de adelanto. Se han diseñado y construido unos dispositivos especiales para llevar a cabo este delicado ejercicio, y tanto los técnicos como sus útiles tienen que hacer incluso un simulacro de carga en una maqueta del ATV a escala natural previo a la operación de carga propiamente dicha.

Vista del interior de la Unidad Integrada de Carga (ICC), equipada con una pasarela de acceso y paneles en el suelo para facilitar al máximo la estiba a los operadores (a diferencia de lo que ocurre en el procedimiento de carga de última hora). Los depósitos azules en el exterior se llenarán de gas y agua, y los verdes y amarillos con el “propelente ruso” para el módulo Zarya de la ISS

Vista del interior de la Unidad Integrada de Carga (ICC), equipada con una pasarela de acceso y paneles en el suelo para facilitar al máximo la estiba a los operadores (a diferencia de lo que ocurre en el procedimiento de carga de última hora). Los depósitos azules en el exterior se llenarán de gas y agua, y los verdes y amarillos con el “propelente ruso” para el módulo Zarya de la ISS

Patrick, Henrik, Nicolai y Sebastian son todos ellos operarios mecánicos que trabajan exclusivamente en el vehículo espacial europeo de abastecimiento. La mayor parte del año tienen su base en el centro de Airbus Defence and Space en Bremen (Alemania), y se han sometido a una formación especializada para la manipulación de carga y el uso de los dispositivos utilizados. Patrick, el miembro veterano del equipo, ha trabajado en los tres ATV construidos hasta la fecha; Henrik y Nicolai han participado en el ATV-2 y ahora en el 3 y Sebastian, el novato de la cuadrilla, hizo su debú en el ATV-3.

Carga nominal a la espera de su almacenamiento envuelta en una funda protectora multicapa. Para garantizar que la carga esté siempre superlimpia, en cada una de las etapas sucesivas se retira una capa de este plástico rosa. Casi como la danza de los siete velos

Carga nominal a la espera de su almacenamiento envuelta en una funda protectora multicapa. Para garantizar que la carga esté siempre superlimpia, en cada una de las etapas sucesivas se retira una capa de este plástico rosa. Casi como la danza de los siete velos

Proceso de carga horizontal y vertical

La inmensa mayoría de los 2.200 kilogramos de carga “seca” del ATV-3 –alimentos, ropa, ítems de aseo personal y suministros médicos para los astronautas de la ISS, además de recambios, herramientas y experimentos– se introducen a través de la gran apertura en la popa del ICC, de 48 metros cúbicos, mientras éste todavía se encuentra en posición horizontal, antes de acoplarlo al módulo de servicio que alberga la aviónica y el sistema propulsor. Lo que significa que en esta fase los técnicos pueden entrar y salir andando con comodidad por el ICC para instalar los paquetes de carga en los ocho racks que posee. Esta fase de “estibado de carga nominal” se completó en el ATV-3 “Edoardo Amaldi” hacia finales de 2011.

La estiba de la carga de última hora es un hecho totalmente distinto. Se lleva a cabo apenas un par de semanas antes del lanzamiento (que en el caso del ATV-3 fue entre el 14 y el 15 de febrero), para cuando el ATV ya está totalmente montado, lleno de siete toneladas de propelente y montado verticalmente en el lanzador Ariane 5, justo antes de encapsularlo en el carenado. Ahora el único modo de tener acceso al ICC es mediante la escotilla que se va a utilizar en el atraque con el módulo Zvezda de la ISS, en la punta del vehículo, una brevísima apertura de un diámetro de sólo 80 centímetros.

Nicolai Marcks-Franke con varias bolsas grandes M-01 durante la fase de estiba de carga nominal, en noviembre de 2011. Puede verse detrás de él la escotilla de atraque, de color claro, a través de la cual se llevará a cabo la estiba de última hora: su diámetro es de sólo 80 centímetros

Nicolai Marcks-Franke con varias bolsas grandes M-01 durante la fase de estiba de carga nominal, en noviembre de 2011. Puede verse detrás de él la escotilla de atraque, de color claro, a través de la cual se llevará a cabo la estiba de última hora: su diámetro es de sólo 80 centímetros

Una especie de minúsculo dispositivo de plataforma elevadora, denominado Medio de Acceso a la Carga de Última Hora (LCAM) se utiliza para bajar un corto trecho en el interior del ICC a un operario equipado con un arnés de seguridad, cuyo físico no puede precisamente anchote y que tiene que ser capaz de quedarse muy quieto durante el descenso, pues en el ascensor LCAM no hay paredes laterales. No es necesario que baje totalmente hasta el fondo: los paquetes de carga de última hora se almacenan en los estantes superiores de los racks, que se dejan vacíos precisamente con tal fin.

Preparativos del Medio de Acceso para la Carga de Última Hora (LCAM) específicamente diseñado, que hace descender a un técnico al ICC (ahora en posición vertical) del ATV para que tenga acceso a los racks de almacenamiento del interior. En la imagen puede verse a Patrick Schneider ya vestido con el arnés y a punto de descender

Preparativos del Medio de Acceso para la Carga de Última Hora (LCAM) específicamente diseñado, que hace descender a un técnico al ICC (ahora en posición vertical) del ATV para que tenga acceso a los racks de almacenamiento del interior. En la imagen puede verse a Patrick Schneider ya vestido con el arnés y a punto de descender

Para nuestros hombres de última hora se trata de una actividad intensamente meticulosa. No sólo hay que bajar y asegurar individualmente en los racks de almacenamiento los elementos de estiba de última hora, como los alimentos perecederos y los “paquetes para cuidado de la tripulación” (CTB) personales, sino también que hay que tener el máximo cuidado de no dejar caer nada en las entrañas del ATV: si en un momento de descuido se cayera y perdiera allí un bolígrafo, por ejemplo, se podría poner en peligro la totalidad de la misión.

Pero no se cayó nada, y se estibaron satisfactoriamente 581 kilogramos de carga de última hora… inclusive un componente especialmente complicadillo.

OK para el procedimiento de entrada

Una pieza difícil

Uno de los ítems asignados por NASA para su transporte en el ATV-3 es un dispositivo de suma importancia que recicla la orina para convertirla en agua potable, el Conjunto de Bomba de Control de Fluidos (FCPA). A bordo de la ISS hay un sistema FCPA (y qué bien viene) pero no hay recambio en el caso que algo vaya mal con el que está en uso. Por tanto, llevar un segundo FCPA a la ISS es una prioridad… pero NASA señaló que la unidad no estaría lista para la estiba de carga nominal y tendría que formar parte del conjunto de carga de última hora. Esta información aparentemente inofensiva se convirtió en realidad en una causa de problemas de múltiples facetas: el FCPA, de 50 kilogramos, es demasiado grande para que entre en un rack de almacenamiento del ICC y por tanto ha de ser colocado en una gran bolsa (bolsa M-01) que está fijada a unas placas adaptadoras en la parte frontal de los racks. Si bien calcularon que el FCPA se podía insertar introducir con gran cuidado a través de la escotilla de atraque, la bolsa M-01 era pura y simplemente demasiado voluminosa. La advertencia de NASA fue lo suficientemente pronta como para que instalaran una M-01 dentro del ICC a la espera de la llegada del FCPA, que se uniría a la anterior a través de la escotilla. Para complicar las cosas todavía más, el proceso de colocar la unidad FCPA dentro de su bolsa iba a precisar soltar las correas que mantienen la M-01 anclada a la placa adaptadora, y eso, a su vez, implicaba que la bolsa no iba a estar sostenida. Todo podía irse al traste.

La maqueta a escala natural del ATV en Suiza, en la cual el equipo de última hora puede simular el delicadillo procedimiento de estiba que exige el Conjunto de Bomba de Control de Fluidos (FCPA) de NASA

Sin temor a nada, en enero los técnicos de carga de última hora se dirigieron a Aigle, en Suiza, donde una maqueta a escala natural del ATV en su posición de lanzamiento les ofreció la oportunidad de practicar su técnica para estar listos para esta precaria manipulación. Tras probar diversas opciones, se les ocurrió la ingeniosa idea de utilizar una eslinga para que soportara el peso de la bolsa M-01 desabrochada y sin soporte, y dado que entonces resultó obvio que por sí sola la eslinga no podía evitar que la bolsa perdiera forma, colocar una especie de cuña debajo para mantener todo en posición. Tras haberse asegurado de cuál era el mejor enfoque táctico y dominar plenamente los procedimientos, volvieron a Kourou y el día señalado todo fue como un reloj.

Un trabajo bien hecho… y vuelta a empezar con el siguiente

“El equipo de carga de última hora hizo una labor excelente cuando instaló el FCPA”, dice Rachid Amekrane, jefe de servicio de carga del ATV en Airbus Defence and Space. “Recibimos varias felicitaciones por correo electrónico de personas de la NASA, incluso de su alta directiva, que se quedaron impresionados y encantados con lo que lograron”.

“El trabajo de estiba es tan emocionante – estoy orgullosísimo de hacerlo”, dice Patrick. “Tenemos todos que mantenernos absolutamente concentrados en lo que estamos haciendo y que todos nuestros movimientos se hagan con la máxima precisión. Cada paquete tiene que ir en un espacio preasignado de los racks de modo que durante el vuelo se mantenga la estabilidad del ATV, y el ATV-3 lleva más de un centenar de kilos más de carga de última hora que su predecesor el ATV “Johannes Kepler”. Como es lógico, no sentimos especialmente satisfechos de haber ingeniado un modo óptimo de cargar el FCPA y conseguido instalarlo perfectamente”.

Una vez el ATV-3 “Edoardo Amaldi” quedó totalmente pertrechado con tanto su carga nominal como su particular aportación de carga de última hora, nuestros “hombres de última hora” volvieron a su base en el norte de Alemania en el centro de Airbus Defence and Space de Bremen… ¡para trabajar en los preparativos del ATV-4, cuyo vuelo está previsto para la primavera del año próximo!

Patrick, agotado y deshidratado tras su período de seis horas guardando la carga de última hora en el ICC. Los trajes protectores dan calor y hacen sudar. La mascarilla es especialmente desagradable cuando uno expulsa el propio aliento en la capucha…

Patrick, agotado y deshidratado tras su período de seis horas guardando la carga de última hora en el ICC. Los trajes protectores dan calor y hacen sudar. La mascarilla es especialmente desagradable cuando uno expulsa el propio aliento en la capucha…

YahSat