Airbus Defence and Space

El espíritu Ariane, Venancio Uribarri

Venancio Uribarri es probablemente la persona del centro de Airbus Defence and Space de Barajas (Madrid) que más involucrada haya estado en el programa Ariane. Su larga trayectoria profesional en Airbus Defence and Space ha sido para el sector espacial español todo un referente de Ariane, y hoy comparte con nosotros algunas de sus impresiones.

¿Cual fue su papel en el programa Ariane?

“Empecé a dedicarme al proyecto Ariane allá por el año 1984, cuando todavía trabajábamos en el centro de Getafe. Hay que recordar que este ha sido desde 1924 el lugar emblemático para lo que era la empresa CASA. Hoy está dedicado a Airbus y Airbus Military mientras que la parte espacial, que tuvo sus orígenes en 1966 fue trasladada a Barajas en el año 1986.

En todo este tiempo y durante más de 20 años he sido jefe de programa de la estructura de la Caja de Equipos (Vehicle Equipment Bay) de Ariane 5. Un verdadero reto de programa, ya que hasta hace unos pocos años las VEBs no eran del todo un producto recurrente, teniendo que actualizar un diseño para las distintas configuraciones de carga de cada vuelo.

“También he sido jefe de programa de varios adaptadores de carga útil (payload adapters) de Ariane 4 y Ariane 5 tipo 1194 y 937. Estas son las estructuras cónicas que sujetan el satélite al lanzador durante su puesta en órbita. Un producto del cual estamos muy orgullosos y que entregamos directamente a Kourou”.

 

¿Qué significa para usted Ariane?

“Ariane ha sido el programa de la mayor parte de mi vida profesional”. De hecho, Venancio empezó a trabajar en Ariane cuando todavía los ingenieros se llevaban bajo el brazo una caja llena de tarjetas perforadas para ser procesadas por ‘el ordenador’ de la empresa en Getafe.

Significó un gran reto al principio del programa y una gran satisfacción y orgullo al llegar el éxito del programa”. De hecho, los comienzos españoles en la Caja de Equipos se realizaron en el año 1975, cuando los dos primeros elementos de Ariane 1 contratados por CASA, las jupes Avant e Inter.-Reservoir, llevaban dos años en marcha. La fabricación de la VEB de Ariane 1 continuó siendo válida para las versiones Ariane 2 y 3. Fue Ariane 4 con su nuevo concepto de lanzador más potente, el que realmente modificó el diseño de la Caja de Equipos. Con el, vinieron también los contratos de las válvulas POGO y las cajas electrónicas de conmutación (la BMO y la de Salvaguardia), además de los trabajos en las consolas para la base de lanzamiento. En el año 1982, finalmente se introdujo la fibra de carbón en el diseño de la VEB de Ariane 4. Además de ser un lanzador de excelente fiabilidad, dio a CASA una buena base para, años después, convertirse en un centro de excelencia de materiales compuestos. La estela de la VEB fue seguida por los desarrollos de los ACUs o adaptadores de carga útil, también en fibra de carbono”. El Ariane 5, sin embargo, representó un salto cualitativo con la llegada de nuevas estructuras de la etapa alta (VEB, EPS, Cono 3936, Inter-etapas) que la empresa propuso hacer todas ellas en fibra de carbono. Esto, en términos coloquiales llegó a llamarse la ‘carbonización del aluminio’.

Es por esto y muchas cosas más, que Venancio considera “todo un orgullo haber participado activamente en ese éxito”.

 

¿Que es lo más significativo de su carrera en Ariane?

“No siempre fue todo sobre ruedas, hizo falta muchas reuniones, viajes y discusiones para llegar a donde estamos ahora, celebrando estos treinta años de Ariane. Venancio recuerda muchos de ellos pues los vivió en primera persona.

Destacaría el trabajo en equipo a nivel Europeo con empresas y personas de muchos países diferentes pero trabajando con un ‘espíritu Ariane’ para atacar y resolver los problemas siempre, por muy complicados que estos fueran. También el no desfallecer nunca ante las dificultades y fracasos”. 

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