Airbus Defence and Space

En el corazón del imperio de la galaxia...

Gaia, el satélite astrométrico más avanzado creado jamás en Europa, será lanzado en diciembre desde Kourou. Entrevista sobre el terreno con un apasionado del imperio de la galaxia, Alexandre Affre.

Ingeniero mecánico, Alexandre Affre participa en el proyecto Gaia desde 2009 –fecha del inicio de actividades de integración del modelo de vuelo en Toulouse– tras haberse incorporado a Airbus Defence and Space para una formación alterna de tres años (estudios/prácticas) en 2006. En este momento está en Kourou, inmerso en la campaña de lanzamiento.

“Llegué al Centro Espacial de Guayana el 21 de agosto, el día de mi vigésimo noveno cumpleaños, dos días antes de la salida de Gaia desde Toulouse, para recibir el satélite, que viajó en un Antonov. Tuve la oportunidad de participar en el proyecto desde el comienzo de la fase de integración y me quedaré hasta su acoplamiento a la etapa Fregat del lanzador Soyuz. Acabamos de concluir las pruebas eléctricas y emprendemos ahora las últimas actividades mecánicas en el satélite con el DSA (Conjunto de Escudo parasol Desplegable), un sistema de despliegue de 10 metros de diámetro que aislará del Sol el satélite una vez se encuentre en órbita.

Mi trabajo consiste en dar el visto bueno a las piezas de vuelo cuando las recibimos, montarlas y luego probarlas. Trabajamos con un margen de precisión de un micrómetro – para mí, un centímetro es como si fuera un metro– y en estrecho contacto con los equipos de especialistas en óptica y control térmico.

Gaia es un increíble concentrado de tecnologías. Para empezar, el uso de carburo de silicio (SiC), un material cerámico increíblemente ligero y resistente a la deformación que podrían producir las variaciones térmicas. Su empleo permitirá a Gaia funcionar a muy bajas temperaturas (–110º C) y garantizará su estabilidad (con una inestabilidad térmica inferior a 0,1º C!) y su longevidad. También son dignos de admiración el sensor de imagen de mil millones de píxeles compuesto de 106 CCD, los equipos electrónicos de transmisión de datos a gran velocidad y los micropropulsores de gas frío (nitrógeno) que permitirán al satélite corregir su posición en todo momento.

Volveré a dejar Kourou cuatro días antes del lanzamiento, porque la siguiente fase de operaciones sólo afecta a los técnicos de electricidad de Airbus Defence and Space y a un equipo reducido de reserva. Una vez lanzado, el satélite va a pasar por un período de tránsito de un mes durante el cual recorrerá un millón y medio de kilómetros con el fin de llegar al punto de Lagrange L2. Entonces volveremos a efectuar reglajes y los últimos ajustes en órbita para comprobar que todo va bien y entregar Gaia a nuestro cliente, la ESA.

Esta misión literalmente me ha encantado, tanto por Gaia y su extraordinaria tecnología –se estima que los científicos tardarán 15 años en analizar los datos recogidos– como por el trabajo en equipo. Para entonces habrán trabajado en este proyecto unos 400 ingenieros y técnicos de Airbus Defence and Space, codo con codo con cincuenta empresas industriales de toda Europa. Les debo mucho por todo lo que he aprendido desde el primer día en que llegué a Airbus Defence and Space para mi formación en prácticas y me confiaron mi primera misión, que fue poner en hora los relojes de la sala blanca...”.

Gaia