Airbus Defence and Space

En Oberpfaffenhofen, la función de Eurocom es comparable a la de Capcom (Capsule Communicator, el destinatario de la famosa frase: “Houston, tenemos un problema”). El enlace con los astronautas y cosmonautas en órbita está a cargo de un Eurocom. Tras la puesta en servicio del laboratorio Columbus, el Eurocom asume estas tareas de control de vuelo las 24 horas del día. “Trabajamos en tres turnos: Orbit-1, Orbit-2 y Orbit-3”, explica Peter Eichler. “Así estamos perfectamente sincronizados con las horas de trabajo de los astronautas”.

“Un día típico de un astronauta a bordo de la ISS comienza con el desayuno, alrededor de las siete de la mañana”, dice Eichler. “A continuación viene la conferencia matutina sobre el programa del día (Daily Planning Conference), durante la cual repasamos junto con los astronautas los puntos o cambios importantes previstos para la jornada. El turno Orbit-1, por tanto, dura de las 05:00 a las 13:00 horas. Por cierto, para los astronautas, y por tanto también para el Centro de Control, rige la hora del meridiano de Greenwich (Greenwich Mean Time, GMT). El turno Orbit-2 comienza a las 13:00 horas, coincidiendo casi con el descanso del mediodía de los astronautas. Su jornada laboral acaba hacia las 19:00 horas con la conferencia vespertina diaria de planificación, a la que sigue la cena y, de las 21:30 a las 6:00 horas, el reposo. El turno de noche, Orbit-3, arranca a las 21:00 horas y por tanto, con un equipo reducido. Durante las horas de descanso de los astronautas los Eurocom únicamente debemos estar de guardia, por si nos llaman. Sólo con una excepción: cuando está atracada una lanzadera espacial, como ocurre precisamente en la misión 1E, funcionamos las 24 horas del día. En ese caso, las horas de vigilia y reposo de la tripulación de la ISS pueden cambiar totalmente y, por tanto, también nuestros turnos, porque todo se orienta hacia el ritmo impuesto por el vuelo del transbordador”.

El Capcom o Eurocom es habitualmente el único controlador de vuelo que se comunica desde tierra con los astronautas. El puesto se creó por causa de la experiencia acumulada en las primeras fases de los viajes espaciales tripulados estadounidenses. Para la NASA era entonces importante comunicarse con los astronautas por medio de una única persona del centro de control de misión.





Las directrices de comunicación para astronautas y equipo de tierra están claramente reguladas, como explica Peter Eichler: “Si concierne a la ISS en general o a sistemas del área estadounidense, la estación llamará a Houston, si es del área rusa, a Moscú, y cuando afecta a los componentes europeos, los astronautas llaman al Eurocom con el apelativo ‘Múnich’, que caracteriza a nuestro equipo”.

Para estas tareas tan especiales Peter Eichler tuvo que pasar por un programa de formación de nueve meses, estancia en Houston incluida. “Naturalmente, esto me viene muy bien para mi labor de instructor de astronautas en los sistemas de comunicaciones y de control térmico de Columbus, que ya desempeño desde 1999”, confirma el ingeniero titulado, que durante muchos años trabajó como experto en basura espacial en Europa y EEUU antes de ingresar en Airbus Defence and Space. “En este momento, trabajo mitad y mitad como Eurocom y como instructor de astronautas. Así que no sólo conozco bien los sistemas de Columbus en sus aspectos técnicos, sino también personalmente a los astronautas y cosmonautas desde el período de formación, lo que ayuda mucho a establecer una relación de confianza”.

El equipo del Eurocom se compone en este momento de siete personas, entre ellas Norbert Brauer, otro colega de Airbus Defence and Space. “El equipo está integrado exclusivamente por astronautas, instructores de astronautas o personal de la ESA y del DLR del European Astronaut Centre de Colonia, porque todos ellos conocen los sistemas y componentes a la perfección y son capaces de juzgar acertadamente la situación en cada caso”, explica Peter Eichler. “Por cierto que no sólo se comunican de palabra: ocasionalmente, cuando se trata de informaciones más detalladas, también se informa a los astronautas por correo electrónico, para lo que hay una dirección de correo electrónico de trabajo y otra privada. Como es natural, todas las informaciones que conciernen al trabajo se verifican antes para enviar a la ISS sólo las realmente necesarias y correctas”.

Los Eurocoms entienden su papel como el de representantes de los astronautas de la ISS frente al centro de control. “Como ‘puesto de enlace’ con la Estación Espacial no sólo somos portavoz de los astronautas, sino que también defendemos sus intereses. Por eso, dependemos directamente de la Astronaut Office de la ESA en Colonia”, dice Eichler. “A veces es importante poner en claro aquí, en tierra, qué asuntos conciernen a los astronautas; también para eso estamos a su disposición”.

 

La labor de Eurocom y de instructor de astronautas exige flexibilidad y movilidad debido a los necesarios y frecuentes desplazamientos de Bremen a los lugares de trabajo en Oberpfaffenhofen y Colonia. “Quizá, lo único malo”, admite el Eurocom Eichler, “es tener que viajar tanto. Pero, por contrapartida, la tarea es polifacética e interesante. Está claro que ser astronauta es la profesión más bonita del mundo. Y la segunda más bonita para mí, es la de Eurocom”.

La vida útil de la ISS oscilará entre 10 y 15 años, y los Eurocoms serán necesarios durante toda ella. “Ni que decir tiene que siempre es especialmente interesante cuando a bordo de la ISS están astronautas de la ESA, lo que en el futuro será cada vez más frecuente. El próximo año, la tripulación de la Estación aumentará de tres a seis miembros, así que se nos viene encima un montón de trabajo”, comenta satisfecho Peter Eichler en vista de los retos venideros.

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