Airbus Defence and Space

Xavier Moisson, responsable de operaciones de Gaia, y Frédéric Faye, responsable de sistemas del satélite Gaia para Airbus Defence and Space, resumen cómo va la operativa de este ingenio pocas semanas después de su lanzamiento desde Kourou.

Tras haber alcanzado el 14 de enero pasado el punto de Lagrange L2, Gaia comenzó a transmitir los primeros datos al Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC) de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt (Alemania). Son de dos grandes tipos: los datos del estado del observatorio espacial, con los que se hace un seguimiento de la “salud” del vehículo, y los datos científicos, que se transmiten al Centro de Astronomía Espacial de la ESA (ESAC) en España.

Una docena de ingenieros de Airbus Defence and Space procesan los datos del satélite junto con el personal de ESA con base en ESOC. Por su parte, el tratamiento de los datos científicos se lleva a cabo desde el centro de operaciones de Toulouse. En este momento los equipos están afinando los reglajes de captación de imagen reenfocando el instrumento principal.

“Para cada uno de los dos telescopios, la calidad de las imágenes recibidas se compara con la calidad esperada –la que permite la calidad óptica del telescopio– y a continuación ajustamos el reglaje del espejo M2, el único regulable de los tres espejos, mediante pequeños movimientos del orden de unos micrómetros, con objeto de optimizar la respuesta del instrumento a la imagen de una estrella”, declara Xavier Moisson.

El equipo tiene asimismo en cuenta las observaciones de los investigadores del grupo de Tratamiento Inicial de Datos (IDT), que cada semana presenta un informe detallado sobre el “estado de salud” de la carga útil del satélite.

Las primeras series de reglajes durarán hasta abril. Para entonces el telescopio estará bien enfocado; la imagen, así como su gama espectral y gamas de magnitud, estarán conformes con la calidad esperada, y el ángulo de base entre los dos telescopios ya no volverá a modificarse. Dependiendo del éxito de esta primera etapa, el equipo procederá entonces a los últimos ajustes, sobre todo en lo que se refiere al Espectrómetro de Velocidad Radial, “que necesita buscar en la imagen fracciones de electrones para poder llevar a cabo sus mediciones”, precisa Frédéric Faye.

Un mes después, cuando los instrumentos de Gaia alcancen la precisión definitiva esperada, Airbus Defence and Space dejará la llave de Gaia a su cliente, la ESA. Cliente y socio con el cual “todo va de maravilla desde el comienzo del proyecto, hace diez años”, afirma Frédéric Faye.

“Junto con ESOC, nos estamos centrando directamente en asuntos operacionales, y la experiencia de ESA es de primera.”. Xavier Moisson es de la misma opinión, y subraya “la gran calidad de nuestra relación con los astrónomos y científicos del ESAC”.

Misión Gaia

El objetivo de la misión Gaia es elaborar un mapa detallado de la Vía Láctea y descifrar el origen, estructura y evolución de nuestra galaxia. Gaia va a emprender un censo del 1% del conjunto de estrellas que pueblan nuestra galaxia, es decir, mil millones de estrellas. A lo largo de los cinco años de su vida útil, Gaia va a observar cada estrella 70 veces: su intensidad luminosa, color, posición en el cielo y demás. Por otro lado, Gaia va a “descubrir” una gran cantidad de objetos celestes desconocidos: nuevos asteroides del sistema solar, cuerpos helados de origen extrasolar, estrellas en proceso de formación, planetas, explosiones estelares lejanas, agujeros negros, etcétera.

La prueba de tres

Tres instrumentos captan y analizan la luz recogida por los telescopios de Gaia:

– el instrumento principal, dedicado a la astrometría, determina la posición de las estrellas en el cielo así como las velocidades a las que se desplazan

– el fotómetro proporciona informaciones sobre los colores de los objetos celestes, lo que posibilita deducir las propiedades estelares, como la composición química, la masa y la temperatura

– el espectrómetro de velocidad radial mide la velocidad de la estrella

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