Airbus Defence and Space

Los primeros pasos de satélites

Desde 28 de abril de 1998, fecha en que se lanzara el Nilesat 101, los equipos LEOP (Launch and Early Orbit Phase, fase de lanzamiento y de órbita temprana) de Airbus Defence and Space se han encargado de la puesta en servicio de 20 satélites de comunicaciones desde el Centro de Control de Toulouse (T-SOC).

Una gran cantidad de intensas emociones en el momento en que cobran vida los satélites que están en el espacio, a través de un equipo apasionado por su trabajo y que no teme a las subidas de tensión…

Hasta 1998, de la puesta en servicio de los satélites de telecomunicaciones se encargaban principalmente los propios organismos institucionales del sector espacial (CNES, DLR, etcétera). “A partir de 1995, cuando Airbus Defence and Space ha obtenido el contrato Nilesat, decidimos superar una etapa suplementaria en el control de nuestros satélites de telecomunicaciones, y encargarnos nosotros mismos de la puesta en servicio de nuestros satélites”, explica Jean-François Poussin, Ingeniero Jefe del apartado de telecomunicaciones, que inició el proyecto con Philippe Grémillon. “Como líder industrial en el área espacial, teníamos que ser capaces de llevar a cabo la “In Orbit Delivery” y de entregar el satélite ‘llave en mano’ a nuestro cliente para poder asentarnos en este mercado cada vez más competitivo”. Por otra parte, esta capacidad era una ampliación lógica de nuestra actividad de apoyo en órbita en caso de anomalía en el satélite, ya en marcha desde 1992 para Hispasat.

Desde 2001, el Centro de Control de LEOP (T-SOC) está instalado en el primer piso del edificio D del centro de Toulouse. En 2008, acaba de dotarse de nuevos medios para hacer frente a las necesidades cada vez mayores de los lanzamientos de los satélites de telecomunicaciones. De hecho, en lo que se refiere a telecomunicaciones las entradas de pedidos han sido especialmente altas en estos dos últimos años, y la capacidad de puesta en servicio se ha duplicado con la instalación de un segundo Centro de Control, de modo que se pueda llevar a cabo el seguimiento simultáneo del lanzamiento de dos satélites. Antoine Poulet, responsable de los equipos de puesta en servicio LEOP, explica que “a lo largo de los próximos tres años, vamos a encargarnos de la puesta en servicio de entre cuatro y cinco satélites anuales, mientras que desde 2004 la cadencia era más bien de dos a tres satélites por año. Era imperativo adaptarnos para cumplir nuestros compromisos para con nuestros clientes”.

Como explica François Gaultier, responsable de los equipos de operaciones, “esta iniciativa se inscribe también en la filosofía de aportar a nuestros clientes un apoyo técnico cada vez mejor, ofreciendo una garantía de fiabilidad en el desarrollo de la misión en órbita. También nos permite un beneficio en términos de experiencia, y garantiza nuestros ‘incentivos’, los intereses pagados por el cliente durante los años de explotación del satélite en órbita. Los equipos del T-SOC intervienen en apoyo de nuestros clientes en caso de ayuda, al tener acceso a los expertos en Eurostar gracias a un sistema de guardias de alerta que funciona 24 horas al día, siete días a la semana. Por otra parte, un centro de control de emergencia hace posible asegurar la continuidad del servicio, incluso llevar a cabo el apoyo en órbita para nuestros clientes”.

En lo que se refiere a todas estas actividades, el equipo operativo del T-SOC goza de la presencia inmediata de todos los expertos que concibieron la plataforma Eurostar, lo que garantiza una eficacia y seguridad máximas durante las operaciones. Si ocurre un imprevisto, es posible investigar rápidamente lo sucedido, y mantener el satélite bajo control siguiendo procedimientos específicos que sólo los diseñadores del satélite pueden poner en marcha en un plazo tan breve.

Esta experiencia demuestra la ventaja operativa y económica que supone contar con la proximidad inmediata de los que concibieron el ingenio: rapidez de reacción, reducción de costes, y máxima seguridad.

 

Entrega del satélite en órbita a grandes rasgo



Todo empieza cuando el satélite se separa del lanzador. En ese momento, los equipos de LEOP asumen el mando. Entre treinta y cuarenta personas se relevan siete días a la semana y veinticuatro horas al día, a lo largo de diez jornadas, para encargarse de la entrada en servicio del satélite, y luego lo vigilan y controlan durante un mes hasta su cualificación final, la última etapa antes de la “entrega de las llaves” al cliente.


En el momento del lanzamiento, todos se concentran delante de sus pantallas a la espera de las “primeras palabras” del satélite. En realidad, la primera etapa de la puesta en servicio es la toma de contacto. Para ello, el puesto de control tiene que estar comunicado con una red de estaciones de tierra repartidas por todo el mundo, de modo que se pueda captar el satélite en cualquier posición del globo sobre la que esté durante las primeras fases de la misión.

Cuando se capta la primera señal, el Centro de Control puede entonces seguir la operativa de inicialización de los subsistemas del satélite (control, suministro eléctrico, propulsión, etcétera). Una vez que el satélite se encuentra en la fase de crucero (cruise mode), el Centro de Control procede a la “circularización” de la órbita, que consiste en situar el satélite a 36.000 kilómetros de altitud, en órbita geoestacionaria, con tres o cuatro encendidos de los motores en el punto de apogeo que han sido calculados y optimizados por los especialistas de orbitología del equipo de Flight Dynamics.

Una vez se ha alcanzado la órbita geoestacionaria, al cabo de entre seis y ocho días, comienza la fase de despliegue de los paneles solares y los reflectores de antena: se prolonga de uno a dos días. Por último, se procede a la definitiva “adquisición de la Tierra”: se enfoca el satélite hacia la Tierra para estar en posición de recibir y emitir señales durante su misión. Esta última etapa concluye la puesta en servicio, cuya duración tras el lanzamiento habrá sido de unos diez días. Al satélite sólo le falta trasladarse a su longitud de operación y que los equipos LEOP comprueben su correcto funcionamiento.

Puede comenzar entonces la fase de comprobación en órbita (IOT, In-Orbit Tests), que se lleva a término en dos partes. La primera se ocupa de las pruebas de funcionamiento de la plataforma (platform IOT), la efectúa el equipo LEOP y tiene lugar durante la deriva del satélite hacia su longitud final. La segunda parte se encarga de las comprobaciones de la carga útil (payload IOT), y se lleva a cabo generalmente desde el centro del propio cliente, con el respaldo, sobre el terreno, de los ingenieros de Airbus Defence and Space. El Centro LEOP de Toulouse permanece a la espera, listo en todo momento para retomar el control del satélite si aconteciera cualquier tipo de situación anormal. En general son necesarios unos veinte días para efectuar todas las comprobaciones en órbita y, por fin, entregar oficialmente el satélite al cliente.

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