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Medio ambiente - el espacio al servicio de nuestra tierra

“Puedo ver la Tierra. Es tan hermosa”. Tales fueron las primeras palabras pronunciadas en el espacio. Las dijo el astronauta ruso Yuri Gagarin, en 1961, y eran visionarias en toda la extensión del término. En realidad, sólo desde que hemos sido capaces de mirar a nuestra Tierra desde fuera, desde el espacio, hemos comenzado a entender los procesos físicos que gobiernan su comportamiento, a comprender su lado frágil, y a adquirir las primeras intuiciones de nuestras responsabilidades en lo que respecta a cómo hacemos uso de sus recursos. La observación de la Tierra desde el espacio ha supuesto una verdadera revolución en cómo vemos nuestro planeta-hogar.

Cuidando de nuestro planeta

Con su singular perspectiva planetaria, los sistemas satélite ofrecen ventajas incomparables para ayudarnos a entender, gestionar y proteger el inapreciable entorno de la Tierra. Proporcionan una panorámica instantánea de vastas áreas de la superficie terrestre: una única imagen tomada por un satélite meteorológico geoestacionario, con una cobertura de hasta 200 millones de kilómetros cuadrados, puede mostrar casi la mitad del planeta. Pueden observar cada rincón de la Tierra, tanto para evaluaciones globales como para vistas detalladas de lugares específicos. Con su capacidad rápida y frecuente de revisita, pueden hacer el seguimiento de los fenómenos a medida que estos se desarrollan, tanto si son naturales o producto de la mano del hombre.

 

A medida que vigilan el globo y su atmósfera de manera cada vez más detallada, los sistemas de observación basados en el espacio aumentan constantemente nuestro conocimiento concreto del ecosistema terrestre, aclarando factores como el calentamiento global, el efecto invernadero y el deterioro de la capa de ozono, y evalúan la salud de nuestro planeta. Son indispensables para mantener una vigilancia de cerca y constante de los cambios topográficos, tales como las variaciones en el espesor de la cubierta de hielo, la erosión del litoral, la desertización y la deforestación. Registran los patrones del tiempo atmosférico en todo el mundo, lo cual proporciona una capacidad cada vez mayor de efectuar pronósticos a gran distancia y advierten de eventos climáticos como huracanes y galernas que podrían causar inundaciones. Las imágenes captadas por satélite y transmitidas inmediatamente después del maremoto del 26 de diciembre de 2006 en el Océano Índico fueron vitales al permitir una evaluación urgente de las áreas más afectadas y decidir de forma inmediata cómo intervenir. A menudo los terremotos, las erupciones volcánicas, los corrimientos de tierras y los incendios forestales también son visibles desde el espacio y los satélites nos proporcionan una herramienta que si bien no nos sirve para evitarlos al menos sí nos facilitan emprender una rápida respuesta.

 

Inundaciones en Pakistán de julio de 2010 vistas desde los satélites Spot 4 y 5 Image satellite  de Spot 5 après le tremblement de terre en Haïti


Monitorización y máximo aprovechamiento de los recursos de la Tierra

Gracias en gran medida a los datos de los satélites, en la actualidad somos conscientes por demás del impacto de la actividad humana en la Tierra, de los daños potenciales y del legado que dejaremos a nuestros hijos. Las emisiones de gases y la contaminación que afectan al entorno son objeto de un exhaustivo escrutinio por parte de los sensibles instrumentos de los satélites: las imágenes captadas por satélites registran el cambio en el uso del terreno y las presiones demográficas. Los datos de observación de la Tierra desde el espacio son un pilar clave de cara a prácticas correctas de gestión medioambiental, al promover el desarrollo sostenible y el controlar el cumplimiento de los protocolos instaurados, como es el caso del protocolo de Kyoto.

 

Nuestro valioso planeta

Agua, flora, fauna, suelo, subsuelo, aire... los recursos naturales de la Tierra son un valioso activo común, y ahora apreciamos que es posible abusar de ellos y que no son infinitos. Es necesario que los vigilemos de cerca para saber cómo están cambiando, cómo protegerlos, y garantizar su explotación sostenible. Desde un punto de vista terrestre, es difícil captar la totalidad de la situación, o distinguir los hechos y recoger los datos que necesitamos con la suficiente rapidez para hacer una diferencia.

Escudriñando el globo con cada vez mayor detalle, los sistemas de observación mediante satélite nos han proporcionado una perspectiva extraordinariamente enriquecida del estado de salud de nuestro planeta. El uso de esta valiosa herramienta se ha convertido en esencial para establecer diagnósticos, comprender y predecir los cambios en los procesos dinámicos de la Tierra y actuar para tomar medidas protectoras, correctivas y de seguridad allí doquiera se produzcan desequilibrios.

 

GMES, Seguimiento Global de Medio Ambiente y Seguridad

El compromiso de Europa de promover la gobernanza sostenible a escala global requiere una información fiable, oportuna e independiente. La iniciativa GMES supone un intento concertado de producir información que sea más relevante de cara a las políticas emprendidas.

GMES es una iniciativa conjunta de la Comisión Europea (CE) y de la Agencia Espacial Europea (ESA) que encara la cada vez mayor preocupación de los políticos europeos de contar con un acceso fiable a la información sobre el medio ambiente en los niveles mundial, regional y local, con el acento puesto en el cambio global, la tensión medioambiental, los desastres naturales y aquellos que son producto de la mano del hombre, la gestión de recursos y la seguridad de los ciudadanos.

GMES fue creado tras el llamamiento de la CE para la instauración de una capacidad europea de monitorización mundial del medio ambiente y la seguridad. Se trata de un proyecto ambicioso, que busca fundar los cimientos para una recogida, integración y utilización más eficaces de la información geográfica y de las observaciones sobre el estado del medio ambiente compiladas por sistemas y métodos con base en el espacio, aéreos y terrestres, y desarrollar recursos y aplicaciones innovadores. Su potencial y espectro podrían aumentarse considerablemente combinándose con sistemas de posicionamiento y satélites de telecomunicaciones.

 

Tecnologías al servicio de las políticas de la comunidad

Se han identificado áreas prioritarias de servicio. Éstas incluyen: gestión de tierras (políticas agrarias, protección del suelo, gestión de recursos naturales, seguimiento de la biodiversidad, planificación urbana); monitorización de los océanos (para mejorar la comprensión del cambio climático, apoyar la gestión sostenible de recursos de pesquerías, vigilancia del transporte por mar, seguimiento de la atmósfera (análisis de acontecimientos meteorológicos, medición de contaminantes), gestión de los recursos acuíferos; gestión de riesgos (contra los peligros naturales e industriales); ayuda humanitaria y políticas de seguridad.

Estos diversos servicios precisarán del uso de sistemas de observación de la Tierra específicos, en particular tecnologías de sensores tales como captadores de imágenes ópticas y de radar de alta y media resolución para superficies de tierra firme, zonas costeras y seguimiento del océano; sensores avanzados ópticos y de microondas para medición de la composición de la atmósfera e instrumentos avanzados de microondas, activos y pasivos para monitorización del océano. La combinación de estos sistemas con otros sistemas de recogida de datos procedentes de observación precisará del fomento y desarrollo de la interoperabilidad, y la infraestructura para el tratamiento de datos y las comunicaciones.

En último término, GMES contribuirá al Sistema Global de Sistemas de Observación de la Tierra.

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